sábado, 31 de enero de 2015

Real Madrid 4 - Real Sociedad 1: Benzemá lidera la remontada 'VIP'

benzema-partidazo-golazos-real-madrid-sociedadEse día, como otros en los que jugaba su querida Real, al muchacho no le frenó el frío ni la lluvia para coger el coche y seguir a su equipo allá donde fuera. Sin embargo, sólo el equipo vasco llegaría  a la capital para el Real Madrid - Real Sociedad. Donostiarra hasta la muerte y la muerte se lo tomó a pecho, y la carretera ejecutó la decisión de la de la guadaña. Por eso el minuto de silencio en el Bernabéu, además de acertado y respetuoso por parte de todos, fue más que merecido. Porque aquel día la Real salía al campo mermada, sin su jugador número 12. Y os cuento todo esto en plena crónica debido a que al final el espectáculo no sería tal sin el espectador, él manda, él condiciona y, por supuesto, él y su familia merecen también nuestras condolencias. Vamos con el deporte.

Isco sigue siendo el que mejor trata
y cuida al esférico.

Sin quererlo el tributo le llegó pronto: Elustondo tras saque de esquina y James de cabeza hicieron que el partido casi comenzase -desde el minuto 3- con 1 a 1, máxima emoción con la esencia del fútbol, el gol, ya presente. A partir de ahí y salvo un susto más para la portería de Casillas, Rulli tuvo trabajo. Quizá no tanto atajando la pelota como sí mirando a las bandas, al centro, por arriba o raso... los blancos llegaban de todas las maneras posibles, casi siempre pasando el esférico por un Isco que al instante valoraba todas las opciones y elegía siempre la correcta. Bale y James estaban desatados: polémico derribo al primero dentro del área para frenar sus acometidas por tierra y aire y poderosos disparos lejanos y cercanos del segundo. La Real trataba de echar el cerrojo pero no encontraban suficiente sitio para aparcar el autobús. Con su defensa superada, a Rulli sólo le quedaba apelar a la picaresca y extender cada saque de puerta lo máximo posible, algo que el Bernabéu nunca le perdonó.


Ramos certificó la remontada blanca esta vez
marcando con el pie.
Tampoco Ramos en el segundo del Real Madrid; de la persistencia nace un largo pase de Marcelo que aterriza en Benzemá, quien fusila al muñeco. En el rechace el de Camas destroza el esférico y a un Rulli ya batido para poner el 2-1 antes del descanso. Que pudo ser el 3-1 en un contragolpe perfecto del Madrid salvo por la definición: Bale estorbó a un James al que iba dirigido el pase de la muerte -y regalo- de un solidario Benzemá. Pero el galés, en fuera de juego por cierto, eligió engrosar su fama de chupón disparando, además, fuera. Los tertulianos se frotaban las manos y no por frío...

Lo buscaba, lo merecía y lo encontró. Benzemá remató un balón suelto con Rulli de nuevo batido por disparo anterior y el Madrid parecía sentenciar el partido puesto que David Moyes no daba instrucciones para evitarlo. El delantero francés propició el siguiente lance a comentar; derribo y las gradas no fueron tan condescendientes con Álvarez Izquierdo como en el primero. Mientras, en lo estrictamente deportivo, olía a goleada. Público, jugadores y prensa nos divertíamos con las florituras y dinamismo de los de Ancelotti. Buena falta le hacía al equipo madrileño saberse vencedor con fútbol, pues en los últimos meses sólo había cumplido con la primera condición.

Hacia el minuto 20 el Real Madrid el partido se estanca, circunstancia que aprovechó la Real para venirse arriba y castigar los costados de los locales, si bien nunca llegó el gancho final ni nada que se le pareciera. Entró Jesé, la ilusión, la esperanza blanca y aunque ligeramente participó en un cuarto gol con Isco como servidor y Benzemá como verdugo. Golazo del francés tras pared al primer toque lamiendo la escuadra y dejando boquiabierto al estadio, que sólo recuperó al aliento para corear su nombre y, de paso, certificar que club y afición ya presumen de delantero centro.
Otro golazo de Benzemá incrustado en la memoria blanca.

4-1 final con el amargo sabor de cuando pierden ambos equipos, cuando un aficionado fallece culpable sólo de querer seguir a sus colores allá donde viajen. Descanse en paz, Ignacio Gribi.


otiuMMenester

- Con las victorias de Real Madrid, Barcelona y Atlético la vida sigue igual en la clasificación: 51, 50 y 47 puntos respectivamente.
- Ventaja que podría ampliarse el próximo miércoles con la disputa del partido aplazado entre Real Madrid y Sevilla.
- Fotos: Realmadrid.com

Jesús Clemente Rubio


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