miércoles, 30 de abril de 2014

Champions, Bayern 0 - Real Madrid 4: El fútbol es justo y el Madrid su justiciero

champions-gol-ramos-cr7-ancelotti-guardiolaVuelve el azote de Europa. El Real Madrid se mete en una final 12 años después y lo hace a lo grande: goleando al más poderoso de los rivales y vigente campeón de la Champions, el Bayern de Munich, comandado por uno de los supuestos mejores entrenadores de los últimos años. Lo fue, en su día, pero no su estilo. En estas páginas siempre he defendido lo mismo: lo de Guardiola ni es, ni fue ni será fútbol... es una receta que funcionó, que nadie se esperaba y que le dio un empacho de títulos. Hoy todas las portadas de diarios y gags de Internet coinciden en criticar la obsesión por la posesión. Pero señores, ¿no era esto lo que les deleitaba años atrás? 

jueves, 24 de abril de 2014

Real Madrid 1 Bayern de Munich 0: Que pase el siguiente

benzema-score-real-madrid-1-0-bayern-championsEl verbo de esta noche de Champions ha sido tocar. Tocó el Bayern, más de uno se echó a temblar y casi todos a una desconfiaron del Madrid. Tocaba ganar a Guardiola en el templo blanco, imponerse a los gigantes del fútbol para cerrar bocas aún más grandes, convertir el Bernabéu en un hervidero demostrando quién inventó esto del miedo escénico. Pero si alguien ha dominado el verbo hoy, contra los pronósticos más derrotistas, ha sido el equipo de Ancelotti, el gran tapado y cuya labor no se está ensalzando todo lo que debiera. Porque este Madrid huye del topicazo del contraataque como único recurso, recupera su esencia ofensiva y, además, toca. Por eso, hoy más que nunca os digo que toca. Toca ganar la Décima. Da igual quién esté enfrente, el Real Madrid saldrá, tocará y al final del partido clamará: ¡que pase el siguiente!. Barça y Bayern ya saben de lo que hablo.

sábado, 12 de abril de 2014

Real Madrid 4 Villarreal 0: 4 goles, 4 días

Esteban frenó como pudo al conjunto blanco.
Foto: Ángel Martínez. Realmadrid.com
Es curioso como hay partidos cuya previa no se habla de los 90 minutos que están por venir, sino de los que se van en otro campo. La derrota azulgrana frente al Granada arrancó los primeros aplausos en el Bernabéu a 12 minutos de comenzar el Real Madrid - Almería. Empujados quizá por la afición o por la necesidad de, a partir de ahora, ganar siempre y ganarlo todo, los de Ancelotti salieron enchufados. Especialmente Di María, que recupera la divina omnipresencia de algunos partidos en esta Liga, apuñalando costados y frontal del área almeriense. Tanto fue el fideo a la fuente que rompió, de tiro cruzado, la estrella que hasta ese momento tenía y era Esteban. El guardameta almeriense no se arrugó; no obstante sus guantes, al menos durante la primera parte, fueron lo único que se interpusieron entre los blancos y un 4-0 al descanso -que sería el resultado final, desgraciadamente para él-. El Almería esperaba al Madrid, se sabía la lección, pero sólo la letra negrita, sin detalles: estos hablan de achicar espacios, asfixiar, dejar la pelota al Madrid pero sin permitirle saber qué hacer con ella. En cambio Isco y Bale se zafaban continuamente de los rivales, el primero con técnica y el segundo a la carrera, y los balones a Benzemá llovían sin encontrar maya. 

Di María Real Madrid Almería
Enorme. Así estuvo Di María durante todo el encuentro. Foto: Ángel Martinez Realmadrid.com


 Nueve minutos tarda el Madrid en abrir la lata en el segundo tiempo. La tónica es la misma, un Real abusón y un Almería casi inexistente y esta vez la generosa dejada de Benzemá es aprovechada por Gareth Bale para batir con trallazo -no había otra manera- a Esteban, que intercepta pero no detiene. 2-0 en el marcador y una defensa enloquecida con los movimientos de Benzemá, las internadas de Isco y Bale y los kilómetros de carreras de Di María. Torsiglieri y Hans Martínez tenían actitud, pero a veces con eso no basta. El delantero francés consolida una de las dos características exigibles a todo punta: o marcar goles -ayer no lo hizo- o posibilitarlos tirando constantes desmarques y moviendo a la defensa, asistiendo -como en el tercer tanto con culminación soberbia de Isco- e intentándolo una y otra vez. Los jugadores así despiertan en el resto su mejor versión, animan a laterales como Nacho a cuajar un completo partido con acentuado caracter ofensivo e incluso permiten que canteranos como Llorente se atrevan a encarar el área y provocar una peligrosa falta. Otros lo hicieron con mayor fortuna, como Morata en el último gol merengue que recibió un sublime globo de Isco y la colocó de toque seco, suave y meritorio donde no podía llegar Esteban. 

Real Madrid Cantera Morata Gol Almería Liga
Con este gol (6), Morata tiene ya el mejor promedio goleador
de la Liga. Foto: Ángel Martínez. Realmadrid.com
 El partido terminó como empezó, con un dominio incontestable del Real Madrid pero con la diferencia -y diferencial- de 4 goles para el equipo blanco. Merecidos. Todos y cada uno. Y Esteban impidió que fueran mas. El conjunto de Ancelotti terminó atufando, mejor dicho, desprendiendo un agradable aroma a cantera y canterano que dio la sensación no de bloque compacto pero si de equipo alegre, que se anima y encara siempre, que le gustar recibir el balón de cara o darse la vuelta si lo hace de espaldas. Claro que contra el Barcelona el miércoles no basta la alegría, pues en una jugada te hunden en la miseria, hace falta definir desde la primera jugada y saltar al terreno de juego con la misma actitud recuperando la esencia madridista: ser grande ganando a los grandes. Es hora de demostrar cosas, así lo pide el madridismo, al que los 4 goles le durarán los 4 días que separan de la primera gran final de la temporada: la Copa del Rey frente al Barcelona.

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- La Liga en un puño: con la derrota del Barca y a la espera de lo que haga el Atlético de Madrid, el Real Madrid empata a puntos a su paisano (79) y supera al conjunto catalán en uno (78).
- La prensa catalana ha criticado duramente el comportamiento de su equipo en Liga, aunque espera que en Copa recupere su mejor cara.
- Dijo Di María con acierto que a partir de ahora todo son finales, y casi acierta: el próximo miércoles será la primera frente al Barcelona (Copa del Rey) y después vendrá el Bayern: la LFP ha concedido descanso al Madrid en Liga debido a esta circunstancia.

Jesús Clemente Rubio